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Proyecto Voto Programático
24-07-2011

Entrevista a Iván Salazar, de la Red Chilena por Territorios Justos y Sustentables, sobre objetivos y desafíos de esta iniciativa legal ciudadana.

Durante los últimos meses se ha comenzado una campaña para la promulgación de una Ley de Voto Programático, iniciada por la Red Chilena por Territorios Justos y Sustentables. Uno de sus representantes, Iván Salazar, conversó con InnovacionCiudadana.cl sobre este proyecto, sus objetivos y cómo se ha ido desarrollando.

¿Qué es el Voto Programático y cuáles son sus principales objetivos?

El voto programático es una herramienta que facilita el control de la ciudadanía sobre las promesas electorales. Consiste en que los candidatos - a alcalde principalmente – entreguen un programa de gobierno local y ese programa se ejecute durante el periodo que el candidato ganador ostente el poder, y la ciudadanía pueda monitorear ese programa, y en el caso de que no se esté cumpliendo los dos primeros años, la ciudadanía puede convocar a un referendum revocatorio donde va a decidir si sigue o no sigue. Si es revocado, se llama a nuevas elecciones.

La revocaciones no son muchas, porque se necesitan una cantidad de condiciones, juntas de firmas, pero genera una tensión creativa en torno a la ciudadanía y los representantes, que es lo que andamos buscando: como ligar representante-representado, porque hay una crisis de representatividad y creemos que una de las causas que tiene es una separación brutal entre el ciudadano y autoridades. Y el voto es un acto que no genera compromiso ni del candidato ni del ciudadano, entonces esa falta de compromiso también genera una sensación de que “el alcalde hace lo que quiere”, tanto de los concejales como de la gente.

¿Cómo se enmarca esta iniciativa en el trabajo que estaban realizando como Red de Territorios?

Esta iniciativa nos parece súper oportuna porque el Movimiento de Ciudades y Territorios Justos y Sustentables lo que busca es mejorar la ciudad, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Entonces necesitamos no solo monitorear los indicadores de calidad de vida de la ciudad, sino tener herramienta un poquito mas poderosas. A la Red le interesan varias herramientas complementarias, porque nos interesa restaurar la soberanía ciudadana, devolverle el poder a la ciudadanía para que esté en un pacto de corresponsabilidad con el poder en la gestión de la ciudad y los territorios.

¿Y cuál es el diagnóstico de la ciudadanía que hacen ustedes con este proyecto?

Nuestro diagnostico es que los problemas de los territorios y el desarrollo urbano no tienen respuestas. La relación entre el mundo rural y el mundo urbano, la relación espacial que hay entre ambos, de marginalidad, basura, vertedero, tránsito, desplazamiento, etc, nos damos cuenta que las autoridades no logran dar respuesta a esas problemáticas. La ciudadanía tiene que salir de ese rol tan cómodo que tiene antes de votar, involucrarse en los temas de interés público y trabajar en conjunto con las autoridades, plantear propuestas, tener información actualizada de lo que está pasando para tener opinión, para el debate en temas públicas. Una ciudadanía 2.0, que no sólo reacciona, que se organiza para una marcha o una protesta, sino que también es capaz de tener análisis, propuesta.

El voto programático es un complemento que viene muy bien a la hora de pensar ciudad y darle una cierta dirección. Cuando la ciudadanía coloca los temas en la opinión pública y sobre el mundo político, las candidaturas a alcalde tienen material muy concreto en donde basar sus programas. Entonces el paso siguiente sería incidir en programas con propuestas pertinentes y conversadas con la ciudadanía, entonces esta vota muy interesada en aquel candidato que mejor encarna ese camino que la ciudadanía fue construyendo paso a paso.

Entonces pensamos que el voto programático sin ciudadanía activada podría ser una mera formalidad, es decir, un candidato inscribe un programa, la ciudadanía no tiene información para evaluar si el programa es bueno o es malo, y después no está organizada para hacer valer ese programa. Es un desafío que estamos explorando en la Red, darle otro rol a la ciudadanía y realmente ejercer ciudadanía, porque en el fondo hoy el derecho a voto es insuficiente y porque en este juego nadie gana: ni el sistema político se mejora ni la ciudad se mejora ni la calidad de la ciudadanía mejora. Ese es el mayor plus, porque los movimientos están haciendo programas de formación ciudadana, están ensayando actos de empoderamiento, y ellos están usando todas las herramientas para que la ciudadanía ejerza un rol más deliberante. Y es un desafío compartido, porque las autoridades también van a tener que poner ojo a las promesas que hacen

¿Y cómo han recibido el proyecto otros actores políticos, como los partidos o el Gobierno?

Hemos hablado con alcaldes, con intendentes, con parlamentarios y estamos en ese proceso porque nos falta toda la conversación con los partidos oficialistas. Hemos tenido una rápida llegada a los partidos de la Concertación y al Partido Comunista, y en general hemos tenido muy buena recepción. Con el PPD y la Democracia Cristiana hemos tenido especial sintonía; de hecho, el diputado Rodrigo Gonzalez se entusiasmó a tal punto que inscribió un proyecto de ley que fue mucho más allá de lo que estamos imaginando: el propone mandato revocatorio desde el Presidente y para todos los cargos de elección popular. Supone un cambio constitucional, por lo tanto, que es bien revolucionario para el sistema chileno. Nuestra propuesta era mucho más acotada a lo municipal. Estamos en un debate: nosotros teníamos una propuesta, esta fue desbordada por un despliegue mucho mayor del alcance de escala, y entonces ahora nos toca decir qué opinamos al respecto. Nosotros pensamos en las elecciones Municipales y con el claro objetivo de sacar una ley para el 2012, porque creemos que es el momento más propicio para probar este mecanismo, si no tendríamos que esperar cuatro años más.

Ahora, los ritmos políticos también son medios inesperados porque hay leyes que salen muy rápido y hay otras que demoran 10 años, y sabemos que los cambios constitucionales son muy lentos.

Para nosotros es una experiencia novedosa y muy exigente, porque en general nosotros en la Red no tenemos una experiencia tan cerca con el mundo político. Si hay personas que tienen su postura política, pero como colectivo no nos imaginábamos estar en este escenario. Ha sido una experiencia de aprendizaje, de aprender lógicas del mundo político partidista, entonces yo diría que estamos actuando con cautela pero ante lo nuevo, pero es súper interesante tener ese dialogo tan directo con los dirigentes de partidos.

¿Y cuál es la perspectiva que tienen de los movimientos ciudadanos en Chile y el mundo desarrollado en los últimos meses?

Hemos hecho un análisis de la coyuntura, desde el ejemplo de Islandia, España, África y Países Árabes, y se juntan varios ingredientes. Uno de ellos es la crisis de los sistemas políticos. En el fondo, la ciudadanía no está en condición de aguantar abusos, hay una visión bastante clara de que el mundo político es bastante impotente para hacer cambios profundos económicos, por ejemplo el caso de España, y por lo tanto la ciudadanía como que “sale del closet” pero se sale de la comodidad a presionar para que ciertos cambios se hagan. Y también ha ayudado a que haya mayor información a través de los medios, y también a través de las redes sociales donde lo que no sale en la prensa oficial. Y ese ciudadano con mas información es un ciudadano más conciente y empoderado que es capaz de salir a la calle a pedirle lo que quiere, porque sabe también mejor lo que quiere.


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